Mariela Castro Espín: “máster” en cinismo

Vianeyri Alcantara febrero 7, 2018 Comentarios desactivados en Mariela Castro Espín: “máster” en cinismo

El AUTOR es escritor. Reside en Nueva York.
Por L. ARTURO MORATÓ –

No hay nada más hermoso en la interrelación de los seres humanos y sobre todo, cuando las personas asumen un rol político de frente a la sociedad, que hacer de la verdad un patrón inherente en su conducta.
Platón decía al hablar de la verdad que: “ella era idea” y de igual manera, el polímata y filósofo griego Aristóteles, afirmaba de la verdad que: “era la forma que se halla oculta tras el velo de la apariencia”.
El mensaje que estos dos hombres del conocimiento profundo han legado a la humanidad, es que hay que buscar siempre la libertad en las palabras y no la libertad de palabras donde las ocultan los mentirosos, los sofistas y los embaucadores del pensamiento. Y como ya es harto conocido, los voceros izquierdistas, sobre todo, los mediáticos de la fracasada revolución cubana, son unos expertos en el arte de engañar, tergiversar, acomodar y manipular la verdad del tal modo, con la finalidad de adecuarla a sus fines políticos e ideológicos. Veamos un ejemplo frente a un acontecimiento reciente.
El sofisma de Mariela

Mariela Castro Espín es hija del actual dictador cubano Raúl Modesto Castro Ruz y de su extinta esposa, la guerrillera y activista del Movimiento 26 de Julio, Vilma Espín Guillois. Es diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba. Tiene una Licenciatura en pedagogía, es sicóloga, periodista y además, es una sexóloga la cual se ha incorporado a la lucha por los derechos en Cuba y en el mundo de los degenerados homosexuales, transexuales, LGTB y toda esa camada de pervertidos de la moral, las buenas costumbres y la decencia.
Dando un giro radical a la postura que asumió por muchos años la revolución cubana en torno a los homosexuales, quienes eran perseguidos y encerrados, ella que pertenece a la familia que asumió ese proceder, se ha convertido en abanderada de sus causas. Sus razones tendrás y más aún, cuando es un secreto a voces en Cuba que su padre Raúl es sabido por su afinidad no hecha pública con las personas de su mismo sexo y cuyo mote conocido es un suicidio decirlo en Cuba sin la debida precaución. Ese apodo es el de “La China”.
Ahora bien, lo que sí me interesa destacar, fuera de estos desvaríos conocidos de su padre Raúl es que, al igual que toda la camarilla de la cúpula cubana y de la familia Castro, el título que hay que agregarle a su variado currículum vitae de formación intelectual de Mariela Castro Espín, es el de un “máster” en cinismo y en decir falsedades, en adecuar falsas palabras al beneficio de la grotesca realidad cubana y la facilidad de tratar de convertir las mentiras en verdades, haciendo de la práctica del sofisma una virtud en ella.
La razón de este enfoque de la hija del dictador de Cuba, es por sus recientes declaraciones a la prensa internacional y de la cual se hicieron ecos varios medios informativos dominicanos a raíz de la muerte de Fidel Castro Día Balart, el primogénito del fallecido sátrapa cubano Fidel Hipólito Alejandro Castro Ruz. En ellas dijo Mariela Castro Espín lo siguiente (cito): “Fidelito” no soportó la muerte de su padre” y más adelante manifestó: “Sólo quien haya conocido la depresión que provocan las pérdidas, sobre la infinitud de su impacto en la vida de los seres sensibles” (cierro cita). Ver :http://elnacional.com.do/mariela-castro-sostiene-que-fidelito-no-soporto-la-muerte-de-su-padre/
Es obvio que entre lo dicho por Mariela Castro y la realidad de la relación paternal entre Fidel Castro y su hijo “Fidelito”, es diametralmente opuesta a la falsedad de sus declaraciones. Veamos.
Fidel y “Fidelito” : el desamor paternal que se repite

Fidel Castro Díaz Balart fue el primogénito del déspota cubano Fide Castro Ruz en su unión con Mirta Díaz Balart. En una nación como Cuba, en donde la miseria y el hambre es el diario vivir, “Fidelito” lo tuvo todo, excepto el amor paternal de su padre y de igual manera, de una madre que estuviera a su lado y lo protegiera.
Fidel Castro nunca ha demostrado amor filial hacia su familia, debido a que nadie da lo que no tiene y de lo que ha carecido siempre. Y esto quedó demostrado con “Fidelito” cuando éste sufrió un grave accidente de motor y su padre ni se inmutó por ello y no suspendió una presentación televisiva que tenía. Lo mantuvo alejado del escrutinio público y, como era común, lo envió a Rusia a estudiar con todo pago con un nombre falso.
Si hay algo que tuvo “Fidelito”a su favor, fueron los recursos ilimitados del Estado para sus gustos y placeres, pero de lo que sí careció siempre, fue del afecto y cariño de Fidel. Tenía guadaespaldas, vehículos de lujos, viajes, un alto puesto al frente de la Energía Nuclear de la isla, cargo donde no dio la talla a pesar de sus estudios en Rusia ya que, el “sueño atómico” de Fidel Castro en levantar la Ciudad Nuclear de Juraguá fracasó estrepitosamente. Esto le costó el cargo a Fidelito a quien su padre públicamente lo acuso de incompetente. Este fracaso le costó al gobierno la suma de US$1,100 millones de dólares. Fue designado al Consejo de Estado sin ningún tipo de actividad y llevándolo al anonimato en la isla hasta su suicidio. Pero, porqué Fidel Castro trató así a su primer hijo? Esto tiene su explicación familiar.
Cuando en una familia se crece sin amor y la figura del padre no es el centro de la misma, es disfuncional y ese patrón de conducta muchas veces se repite. En efecto, Fidel Castro no gozó ni tuvo el amor y el cariño de su padre el terrateniente español Angel Castro Angiz.
Fidel Castro encarnaba lo que se llama en sicología un persona con una doble personalidad, en virtud de la niñez que tuvo, el desamor de su padre, su ambiente familiar y al tener una doble familia, un doble nombre, un doble hogar y una doble identidad. Fue entregado por su padre a los 4 años al cónsul haitiano en la isla de nombre Hippólite Hibbert (Hipólito en español) junto con su esposa de nombre Emerccianne, declarando a Fidel como Fidel Hippolite Ruz.
Creció en un ambiente hostil en el colegio (lo que hoy se conoce como Bullying) por ser hijo bastardo, no haber sido bautizado y ser hijo de una criada. Ese ambiente endureció el corazón y lo despojó de sentimientos alguno. Para colmo, su padre Angel Castro le dio su apellido a la edad de 17 años después que formalizara en el 1940 su relación con Lina Ruz la madre de Fidel. Por todo ello, Fidel juró vengarse de todo cuanto se burlaron de él y lo maltrataron, obviamente, incluyendo a su padre.
En su corazón floreció el odio, el resentimiento, la venganza y se despojó de sentimentalismo alguno. Se dice y eso es una gran verdad, que nadie puede dar de lo que carece y Fidel Castro careció en vida de afectos, amor, cariño y eso, él nunca se lo ha dado a nadie. Aparte de ello, fue un ególatra, egocentrista, egoísta y pensaba que al igual que el sol, los demás debían girar en torno a él.
Como podemos ver y analizando los hechos familiares ocurridos,”Fidelito” recibió de su padre Fidel lo que éste recibió de su abuelo Angel. O sea, un patrón de desamor entre padres e hijos que se repitió y que deja muy mal trecha y sin asidero, alguno las mentirosas declaraciones de Mariela Castro Espín. En consecuencia, dudo mucho que por la forma alejada y sin roce que “Fidelito” tuvo toda su vida con su padre, la partida de éste haya causado “una depresión tan profunda” que lo incitara al suicidio.
Haciendo acopio a una expresión popular en el argot dominicano, podemos decirle a la hija de dictador Raúl Castro : !Mariela, bájale algo!
(Posdata): Esta historia familiar de los Castros ya la traté anteriormente en un artículo publicado en este mismo diario d/f 31 de marzo de 2014, al cual me remito para una mayor explicación de los hechos. (Ver artículo): http://almomento.net/fidel-castro-radiografia-familiar-de-un-satrapa/