Comunidades usan agua para generar electricidad

Plutis.com February 19, 2012 0

Hombres y mujeres se involucran activamente en la construcción de su sistema microhidroeléctrico.

Solange de la Cruz Matos -

En La Lomita de Pinar Quemado, en Jarabacoa, la comunidad decidió dotarse de energía aprovechando el arroyo Loma del Rancho.

El sistema microhidroeléctrico, de 10 kilovatios de potencia, quedó inaugurado en octubre del año pasado, beneficiando con energía permanente a 45 familias, la escuela y otros establecimientos comunitarios.

También en Jarabacoa, en La Peñita, Paso de la Perra, La Ciénaga, Hoya de Ramón y La Cotorra, en el distrito municipal Manabao, sus pobladores construyeron un sistema energético común.

Se trata de una microcentral de 45 kilovatios de potencia establecida en el arroyo Las Auyamas. La obra benefi cia a unas 200 familias en esas cinco localidades.

Personas de la comunidad son capacitadas para hacer las mediciones de los caudales, a fin de determinar la viabilidad de la construcción de la microcentral hidroeléctrica.

Otra iniciativa comunitaria para dotarse de energía la llevaron a cabo los pobladores de El Jengibre, en Villa Los Almácigos de Santiago Rodríguez, quienes instalaron una microhidroeléctrica de 18 kilovatios de potencia en el arroyo La Luisa, para beneficiar a 54 familias con energía permanente.

En la comunidad Arroyo Majagua, en La Jina de Yamasá, ejecutaron otro proyecto similar en el arroyo Majagua. La microhidroeléctrica, con una potencia instalada de 18 kilovatios, suple a 36 familias.

Esas iniciativas tienen en común no sólo que usan el agua como fuente para generar energía, sino que cada proyecto ha contado con el apoyo técnico y financiero de la oficina local del Programa de Pequeños Subsidios (PPS) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con el que procuran contribuir con el mejoramiento de las condiciones de vida de las poblaciones locales y proteger el medio ambiente.

Michela Izzo, del PPS, ha referido que en los proyectos de energía renovable que ejecutan, siempre con el involucramiento de las comunidades, el eje principal es la mitigación de los efectos del cambio climático. Al usar una fuente limpia, en cada iniciativa estiman cuál es el ahorro de emisiones de dióxido de carbono y cuánto se ahorra el país al no tener que usar combustibles fósiles para generar igual cantidad de energía.

“Ahora mismo están funcionando unas 16 microcentrales hidroeléctricas y hay otras diez en construcción o en fase de estudio, con una potencia instalada que va desde 3.5 hasta 45.0 kilos”, nos cuenta, mientras documenta su testimonio con fotografías de algunos de los proyectos ejecutados.

El proyecto pionero se ejecutó en 1997 en El Limón de San José de Ocoa, una microhidroeléctrica de 3.5 kilovatios de potencia que está alumbrando a 70 familias.

Recién la comunidad obtuvo financiamiento para ampliar el sistema a 18 kilovatios.

Año de las energías limpias
En noviembre pasado el PNUD dio a conocer el Informe de Desarrollo Humano 2011, titulado “Sostenibilidad y equidad: un mejor futuro para todos”. Parte de ese estudio está destinado a promover la importancia de incentivar las energías limpias y el acceso a esas fuentes energéticas como un imperativo para que las poblaciones alcancen un mayor bienestar.

En el informe se revela que en el planeta, alrededor de 1,500 millones de personas carecen de acceso a electricidad, y 2,600 millones utilizan madera, paja, carbón vegetal o estiércol para cocinar, lo que revela las desigualdades en el acceso a la energía.

Sus autores plantean que la electrificación, al tiempo que contribuye a aliviar la presión sobre el medioambiente, ayuda a reducir la pobreza, ya que permite incrementar la productividad, el empleo y el tiempo que los niños están en la escuela.

Si bien es difícil cuantificarlo – exponen-, decenas de millones de hogares rurales ya reciben electricidad generada por pequeñas plantas hidroeléctricas y mini-redes a escala comunal y otros sistemas descentralizados, por lo que recomiendan a los gobiernos que respalden los emprendimientos y la adquisición de capital para la puesta en marcha de proyectos de energías alternativas.

El 2012 fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos.

Participación comunitaria
El elemento innovador de los proyectos que ejecuta el PPS es el empoderamiento del grupo comunitario, lo que se constituye en la clave para la sostenibilidad de cada una de las iniciativas.

“Durante el desarrollo del proyecto la gente participa en todas las etapas y dos o tres personas de la comunidad reciben formación para que que estén en la capacidad de manejar técnicamente el sistema. Hay proyectos que tienen más de diez años funcionando manejados de manera autónoma por la comunidad”, ha asegurado Izzo.

La sostenibilidad se alcanza por doble vía, puesto que trabajan la sostenibilidad ambiental con labores de reforestación y conservación en las cuencas altas de las fuentes de agua que alimentan las microhidroeléctricas, y la sostenibilidad administrativa. Para esta última, crean en la comunidad un comité que es el responsable de garantizar el buen funcionamiento del sistema, capacitan a un número importante de miembros de la comunidad en el uso eficiente de la electricidad y en la protección del medio ambiente, y establecen un sistema de pago mensual por el servicio, que oscila entre 150 y 600 pesos.

Como la electrificación conlleva la instalación de negocios como colmados y salones de belleza, son esos establecimientos los que tienen las tarifas más altas, refiere Izzo, quien subraya que para que la sostenibilidad financiera sea posible, en los proyectos recientes sugieren que la cuota mensual mínima sea de RD$250.

Estudio de factibilidad
Para la construcción de una microhidroléctrica no basta con que haya una fuente de agua, sino que hay que realizar un estudio de factibilidad que se prolonga por un año, en el que se obtienen datos del caudal, sobre todo en los periodos secos, y su perfil altimétrico, para determinar que es capaz de producir electricidad de forma permanente.

Miembros de la comunidad son capacitados para que hagan las mediciones requeridas. Con esos y otros datos socioeconómicos y ambientales determinan la viabilidad del proyecto.

“Se hace una evaluación económica y financiera porque estos proyectos necesitan una donación para poder ejecutarse; sin embargo, se diseñan de manera que pueda haber un retorno de la inversión en un tiempo que coincide con la vida útil del sistema, de manera que la comunidad esté en la capacidad de reponerlo”, expone.

Precisa que la vida útil es de 50 años.

APOYO CON FONDOS REEMBOLSABLES
• El Programa de Pequeños Subsidios (PPS) apoya con fondos no reembolsables y acompañamiento técnico-administrativo a las organizaciones de la sociedad civil en el desarrollo de acciones comunitarias a favor del medio ambiente global, generando el bienestar de la gente beneficiada.

• Fue establecido como resultado de la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro, Brasil, en 1992, y es implementado a nivel global por el PNUD.

• El enfoque de trabajo del PPS se sustenta en el principio de que los problemas ambientales pueden ser enfrentados de manera adecuada en la medida en que las propias comunidades se involucran en su solución, y en que con pocos recursos económicos los grupos locales pueden realizar actividades que mejoren su calidad de vida y el medio ambiente.

• Una de las áreas temáticas del PPS es el cambio climático, dirigida a la mitigación de los gases que contribuyen al calentamiento global de la atmósfera, así como a la adaptación, apoyando acciones que promueven la eliminación de barreras institucionales, técnicas y económicas que impiden la conservación y uso eficiente de la energía.

• Además, incentiva la adopción de las energías renovables, la promoción de medios de transporte ambientalmente sostenibles, la creación de capacidad local y la concienciación pública acerca del cambio climático, la cooperación con el sector privado en el desarrollo de sistemas energéticos híbridos y la adaptación de las comunidades a los efectos del cambio climático. http://www.ppsdom.org/


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