También en Nueva York, El Torito rompe esquemas

Plutis.com Mayo 15, 2017 0

En los conciertos que tradicionalmente los dominicanos montan en el teatro United Palace se había hecho recurrente el prescindir de elementos escenográficos, montaje de luces y efectos visuales que enriquecieran las propuestas escénicas de los artistas que allí se presentan.

Los organizadores de espectáculos han procurado siempre el ahorro, inducido o forzado, y “por unos dólares más” para sus bolsillos, son capaces de sacrificar, no su prestigio, (que algunos no lo tienen) sino el de los artistas que caen en el gancho de ponerse en manos de gente inadecuada, carente de criterio, que deberían estar en el campo sembrando yuca, y no haciendo montajes de espectáculos multitudinarios.

Un telón de fondo, una banderita, o la proyección en una pequeña pantalla de alguna imagen alegórica, es a lo que más llegan, como parte de una fehaciente expresión de su secular cultura de miseria.

Por ello nos impresionó gratamente ver en el concierto de Héctor Acosta de ayer sábado en el teatro United Palace un despliegue amplio, armónico, de buen uso de luces, proyecciones, exposición de imágenes en base a una adecuado empleo secuencial de las mismas.

Por fin hemos visto un concierto en el United Palace empleando ribetes y elementos de grandes producciones, evidencia de que esta vez no se han escatimado esfuerzos.

Pero claro está, que se trata de una iniciativa del artista, que guardando distancias y diferencias, está en la trilogía de las figuras dominicanas que más cuidan su imagen en un escenario.

Y cuando hablamos de trilogía, aludimos a los “monstruos” Romeo Santos y Juan Luis Guerra, que junto al Torito integran una tripleta de artistas exigentes, que procuran exponer siempre lo mejor, no importa el precio, el esfuerzo, o la inversión que haya que hacer.

El crédito, en todo caso, hay que concedérselo a ellos, porque si fuera por promotores y algunos empresarios, sus bolsillos sin fondo drenarían hasta el último centavo en provecho suyo.
Empezamos destacando estos elementos que le confirieron al concierto del Torito una dinámica que definen su propuesta e impronta en buenos términos.

Hay que agregar la calidad y el impecable sonido con que sonó la orquesta haciendo de todo, en su recorrido por la diversidad musical del artista.

Una banda respetable tocando bachata, merengue, boleros, baladas, pop, rancheras, y hasta rock, como parte de la diversidad que asume Héctor Acosta en esta etapa como artista, lo cual se traduce en la mejor evidencia de su crecimiento.

El Torito no habrá crecido en tamaño, pero como artista su estatura se agiganta, llegando a niveles inimaginables, lo cual es verificable a partir de las cercas que cada vez va más brincando.

Lo de anoche fue un “bateo y corrido”, desde el principio hasta el final, frente al aforo de un público cariñoso y entusiasta, al cual no hubo necesidad de “empujar para que encendiera” como suele suceder con muchos espectáculos donde la gente se le agacha a los artistas.

Un día completo bajo lluvia, con lo que se repetía la historia de la segunda presentación de un Bohemio Cibaeño en el Gran Teatro del Cibao. Cualquiera pensaría que la naturaleza ha estado en contra del Torito. Pero si así fuere, Dios ha estado poniendo un paraguas sobre él, pues “lluvia no ha parado su fiesta”.

Mientras más ha llovido, más gente ha ido a los conciertos de El Torito, en Santiago y Nueva York

De lo artístico, ¿qué decirles?

Bueno, que no se trata de una presentación de “ni fu ni fa”, y por ello desde su aparición en escena el público lo asumió de inmediato, a plenitud, con mucho disentimiento y desenfado.

Más de dos horas en escena interpretando las emblemáticas canciones de su repertorio.

El Torito se consagra de ese modo como un artista conceptual que rompe moldes como figura establecida que demuestra su dominio y capacidad para la escena desde la plataforma de los conciertos.

En los primeros cinco meses del año ha logrado presencia con tres conciertos de impacto, pendiente aún de la anunciada presentación en el Teatro Nacional.

Las dos funciones en el Gran Teatro del Cibao, y la de anoche en el United Palace, todas a casa llena, posibilitan dimensionar su figura en una proyección franca e indetenible sobre bases muy sustentantes, que le permite continuar ocupando un sitial único, como figura de nuestra música popular.